miércoles, 29 de agosto de 2018

De todas las maneras, quizas, he elegido ésta,
Quizás digo, porque no habrá un hasta cuándo
Ni un soldado que dirija, ni un esclavo que obedezca
Sí un verbo que acompañe, aún cuando la acción se halle discreta
Y ejemplos de victorias y derrotas necesarias
Manifiestas pantomimas de la realidad austera y resbaladiza
Un manto de santas declaraciones que respetaremos ante el enemigo,
E infieles inmorales desentrañando sus palabras en nuestros lugares,
Volviendo a ver pantanos donde nace la alegría.
Miseria de antaño, reciclándose al calor del fuego, donde todos caminamos
Y caemos, pero ya no como antes, ya no como siempre ha sido
Porque así somos de miserables, así guardianes de nuestra identidad,
Una identidad cuyo único elemento común es en verdad la de ser humano
Y así nos sentimos propios, cercanos en alma, mansos en una mirada de compasión
Rendidos a la paz de conciliar nuestros egos, por un segundo al menos y probar que exista,
Esos ojos suaves sin dolores encarnados, ni marcas del trágico destino que creímos.
Retractarnos, aún cuando haga falta primero ser victoriosos protagonistas,
El hijo menor que guarda la angustia de siglos fulminantes,
Que pronto estallará, riendo con furia sus deseos de vivir
Libre y amante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario