Que tal si ahora, raspamos las costras de la memoria y derrotamos al fin esa voz trémula de nuestra historia y echamos por tierra los trajinados propósitos que tan aceleradamente nos movieron hasta acá.
¿Que tal si desnutrimos la moral?
Si despojados de todos los símbolos de la guerra infinita, eliminamos el falso ‘karma’ de la nostalgia y sorprendemos al mundo parafraseando su comedia, ahora, como el fin de su propia obra maestra,
Si escapamos por el tosco error de discurso y mantenemos una lucha enardecida contra las falsas y grotescas manifestaciones de compasión, que han sabido vanagloriar tu miseria con palabras que sangran por donde se las mire,
¿Si lesionamos las ideas?
Si las dejamos que griten sus verdaderas intenciones y de una vez por todas se libre la batalla cuerpo a cuerpo por la entorpecida libertad,
Si fatigamos al odio hasta que confiese su ventaja y evocamos al egoísmo de los dioses para que nos enseñen de cerca la mentira y podamos exponerla al verdadero juicio justo
Que las sombras triunfantes de lo viable, monten por fin el escenario de lo imposible y muera esta historia por sus propios principios.
Y así descubrirte en el momento en que desentrañas el enigma y te volves victorioso contra tu propia conciencia.
Sólo después, se podrá nacer de una vez y para siempre."
No hay comentarios:
Publicar un comentario